La Psicología Positiva es una corriente psicológica que se origina en el año 1998 de la mano del Dr. Martín Seligman, psicólogo norteamericano, Presidente en ese año de la American Psychological Association. Reconocido por su teoría sobre la Indefensión Aprendida se convirtió de manera gradual en el portavoz de esta nueva rama que propone potenciar las fortalezas humanas como amortiguadores ante la adversidad (Prada, 2005).

En el discurso inaugural como Presidente de la mencionada asociación, Seligman declara que su misión será enfatizar el interés hacia una psicología “más positiva”, es decir, retomar los objetivos olvidados de esta ciencia centrada de manera tradicional en curar la enfermedad: fortalecer y convertir la vida de las personas en más productiva y promover la actualización del potencial humano (Gancedo, 2008).

La Psicología Positiva, definida como el estudio científico del funcionamiento humano óptimo (Sheldon, Fredikson, Rathunde, Csikszentmihalyi  & Haidt, 1999), se basa en el estudio de tres pilares:

  • el estudio de la emoción positiva
  • el estudio de los rasgos positivos (fortalezas y virtudes)
  • el estudio de las instituciones positivascomo la democracia, las familias unidas y la libertad de información, que sustentan las virtudes y a la vez son el fundamento de las emociones positivas (Seligman, 2002).

Seligman (2002) propone cuatro vías de acceso hacia una vida plena:

  • las emociones positivas
  • el compromiso
  • la vida con significado
  • los vínculos positivos [vida social] (Seligman, 2009).

Las dos primeras rutas hacia la felicidad se relacionan con cuestiones individuales. La ruta de la vida con significado consiste en la aplicación de las fortalezas personales para ayudar a los otros y lograr que puedan desarrollar sus potencialidades (Castro Solano, 2010).

PSICOLOGÍA POSITIVA APLICADA

La Psicología Positiva Aplicada se refiere a la implementación de las investigaciones realizadas en este campo de estudio con el fin de facilitar el funcionamiento óptimo. Se trabaja para su promoción y desarrollo a nivel individual, grupal, organizacional y social (Prada, 2005).

PSICOTERAPIA POSITIVA

Desde este enfoque no se trabaja con el modelo médico de salud-enfermedad, debido a que eliminar lo negativo [eliminación de sintomatología o corrección de alguna disfunción (Castro Solano, 2010)] no trae como consecuencia un cambio positivo (Keyes & López, 2002). Una psicoterapia positiva se orientaría hacia la mejora de rasgos positivos, el cultivo de las fortalezas humanas y la ayuda que se ofrece a los consultantes para estimular el cambio positivo (Seligman, 2002).

Según Pawelski (2009), una intervención para ser considerada positiva debe

  • estar focalizada en aumentar los recursos personales más que en reducir lo negativo
  • estar orientada a aumentar el bienestar.

Posee un enfoque salugénico y propone una mirada alternativa y complementaria de la psicología clásica que evalúa tanto las vulnerabilidades como los recursos del consultante e incluye actividades dirigidas a la potenciación de esos recursos (Castro Solano, 2010).

Tarragona Sáez (2010) sostiene que una visión de la psicoterapia desde la Psicología Positiva implica un interés por explorar todo lo que es “bueno” y funciona bien en la vida de la persona que consulta: qué le gusta hacer, qué hace bien, qué es lo que más disfruta, cuáles son sus valores más importantes, qué es lo que más aprecia, cuáles son sus relaciones más significativas y por qué, entre otros aspectos.

Esta visión no sería privilegio de la Psicología Positiva sino que por el contrario posee mucho en común con otros enfoques terapéuticos, como por ejemplo, la terapia existencial de Victor Frankl o las terapias humanistas, entre otras. Lo que distinguiría a una terapia basada en este enfoque serían las áreas de la vida sobre las que se indaga o donde se coloca el foco, tales como los cuatro pilares de la felicidad (Tarragona Sáez (2010):

  • la vida placentera (placeres y emociones positivas)
  • la vida comprometida (experiencias de flow y fortalezas personales)
  • la vida con significado (valores y trascendencia)
  • las relaciones interpersonales positivas    

Cuadro. Abordaje clásico versus abordaje desde la Psicología Positiva (Fuente: Castro Solano, 2010).

Áreas de la Psicología Abordaje Clásico en psicología Abordaje propuesto por la Psicología Positiva
Evaluación y diagnóstico Se evalúan: trastornos psicológicos, rasgos de personalidad patológicos, áreas problema o focos a trabajar, conflictos, síntomas. Se evalúan: aspectos adaptativos, el potencial de las personas, las fortalezas, el bienestar psicológico, los recursos, la creatividad.
Área Clínica Objetivo: Aliviar o mejorar los síntomas, esclarecer conflictos. Se aconseja sobre situaciones problema. Se elimina “lo negativo”. Objetivo: Trabajar sobre los rasgos positivos y el cultivo de las fortalezas. El cambio positivo se logra aumentando las capacidades resilientes del paciente, la frecuencia de emociones positivas, el significado de la vida, la realización de actividades intencionales para aumentar el bienestar.
Área Laboral Se identifican problemas y se colocan en marcha estrategias orientadas a la mejora del déficit: la insatisfacción laboral, el bajo rendimiento, la baja motivación, el poco compromiso, el estrés laboral, el ausentismo. Se trabaja sobre la potenciación de las virtudes de la organización, el incremento del bienestar laboral por sobre el dinero o la productividad, el capital psicológico de los miembros de la organización.
Área Educativa Se identifican los factores que obstaculizan el proceso de aprendizaje. Se realizan intervenciones psicopedagógicas con el objetivo de rehabilitar el déficit. Se orienta a los padres sobre aspectos conflictivos de niños y adolescentes. Se llevan a cabo tareas de orientación vocacional. Se trabaja sobre las fortalezas personales y su aplicación a diferentes contextos con el fin de favorecer los estados de flow. Se entrenan las capacidades metacognitivas, la motivación y la inteligencia emocional.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Castro Solano, A. (2010). Concepciones téoricas acerca de la Psicología Positiva. En Castro Solano, A. (comp.), Fundamentos de Psicología Positiva (pp,16-41).Buenos Aires: Paidós.

Gancedo, M. (2008). Historia de la Psicología Positiva. Antecedentes, aportes y proyecciones. En Casullo, M. (Comp.), Prácticas de Psicología Positiva (pp, 11-38). Buenos Aires: Lugar.

Keyes, C. L. M. & López, S.J. (2002). Toward a science of mental health: Positive directions in diagnosis and interventions. En C. R. Snyder & S.J. López (Eds.), Handbook of positive psychology (pp, 45-59). Londres: Oxford University Press.

Pawelski, J. (2009). Positive interventions: Theory, research and practice. Workshop. Documento presentado en el Primer Congreso Internacional de Psicología Positiva. International Positive Psychology Association, Filadelfia (Pennsylvania).

Prada, E.C. (2005). Psicología Positiva y Emociones Positivas.

Seligman, M.E.P. (2002). La auténtica felicidad. España: Byblos.

Seligman, M.E.P. (junio 2009). Special Lecture. Documento presentado en First World Congress on Positive Psychology. International Positive Psychology Association, Philadelphia, EEUU.

Sheldon, Fredikson, Rathunde, Csikszentmihalyi  & Haidt (1999). Discurso. Primer Congreso Akumal, México.

Tarragona Sáez, M. (2010). Psicología Positiva y Psicoterapia. En Castro Solano, A. (comp.), Fundamentos de Psicología Positiva (pp, 183-206).Buenos Aires: Paidós.

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